La edad de su logaritmo ----------------------------
«Apresurémonos: el tiempo huye y nos arrastra consigo.»
Este verso de Nicolas Boileau (1636-1711) refleja una sensación de que el tiempo se acorta, que suele experimentarse en la madurez. En cambio, los niños tienen más bien la impresión de que el tiempo no se acaba nunca. El difunto genetista Albert Jacquard (1925-2013) vio una relación matemática tras esta sensación. No percibiríamos nuestra edad, sino su logaritmo, contando desde la concepción. Para un niño nacido a término, si expresamos su edad x en años, la expresión sería log(x + 3/4). Su aventura comenzaría, por tanto, a los tres meses, cuando la percepción de la edad sería nula. Se alcanzaría el valor 1 a los 9 años y 3 meses, y el valor 2 cerca de los 100 años.
Si se entiende el ajuste que sitúa el comienzo de la vida en la concepción para hacer coincidir la edad cero con el nacimiento, parece exagerado pensar que percibamos una misma duración entre los diez primeros años y los noventa siguientes. Pero la idea de Albert Jacquard consiste en que, en cada instante, estimamos el tiempo transcurrido en relación con la parte de nuestra vida ya vivida. Así, 5 años a los 50 años representan el 10 % de su vida, mientras que el 10 % de su vida a los 10 años es solo 1 año.
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