Son placas de acero de 5 cm de espesor, con títulos evocadores: Double Torsion elliptique, Torsion spirale, Entre le tore et la sphère, Torsion elliptique… Estas superficies metálicas corresponden a secciones cónicas, esféricas o toroidales. Al deambular por el interior de estas esculturas, comprendemos hasta qué punto estas superficies matemáticas suponen un verdadero desafío para la percepción de la verticalidad. Las torsiones opuestas de las superficies contiguas provocan una sensación de vértigo. Las piezas que atravesamos parecen estar en movimiento, en un equilibrio inestable. El artista propone así una experiencia sensorial al llevar al espectador a sentir el tiempo, el movimiento, el espacio y el peso de la materia.