Según la ley iraní, las mujeres están obligadas a cubrirse de la cabeza a los pies en público; quienes desafían esta norma se arriesgan a ser detenidas. En 2011, por ejemplo, la actriz Marzieh Vafamehr fue condenada a un año de prisión y a 90 latigazos por aparecer sin velo en una película australiana. Que las autoridades iraníes compartieran una foto de una mujer sin velo no tenía entonces precedentes. Muchos iraníes felicitaron a Hassan Rouhani por este tuit. Uno de ellos escribió que demostraba que el presidente valoraba más su cerebro que su hiyab.
Esta medalla también puso de relieve el sistema educativo iraní y su capacidad para formar a estudiantes —chicos y chicas— de un nivel notable, al tiempo que revelaba el alcance de la fuga de cerebros. Más del 70% de los medallistas de las Olimpiadas de Matemáticas de Irán prosiguen sus estudios y su carrera en el extranjero.