Sin unidad de medida, es difícil medir. Por ejemplo, ¿qué significa «medir la calidad de un texto»? ¿Cómo poner nota a un examen escrito? Para lograrlo, los correctores de exámenes suelen dividir la calificación en varias partes. La nota de una disertación puede así desglosarse en cuatro calificaciones de cinco puntos cada una: calidad de la expresión (ausencia de faltas, vocabulario, estilo), coherencia (introducción, conclusión, transiciones y vínculos entre las partes), ejemplos (elección, pertinencia, detalle), argumentación (claridad, precisión, explicación). Todos los tribunales de exámenes o concursos utilizan criterios de este tipo. Aunque suele haber cierta coherencia entre las notas de los distintos miembros de un tribunal, siempre puede haber sorpresas. En esos casos, la medición se vuelve subjetiva, aunque el baremo de calificación sea preciso y acertado. Además, es fácil elaborar un baremo destinado a obtener una nota media fijada de antemano. Aunque las notas de cada parte pudieran establecerse de forma totalmente objetiva, el peso asignado a cada una permite ajustar las calificaciones finales.
El ajuste de las notas en acción ------------------------------
Consideremos un examen calificado en cuatro partes para cuatro candidatos. Si todas cuentan por igual, las notas finales son 9 para I (la media de 14, 10, 4 y 8), 7,5 para II, 10,5 para III y 13 para IV. ¿Cómo conseguir que todos aprueben? Hay varias soluciones. La más sencilla se llama regla de la goma elástica. Consiste en multiplicar cada nota por el mismo número. Aquí basta con que la nota más baja (7,5) pase a ser 10, lo que equivale a multiplicar por 4 / 3. Las notas pasan entonces a ser, respectivamente, 12, 10, 14 y 17,33 (redondeado a 17 o a 17,5, si se prefiere). Este método tiene el inconveniente de que puede otorgar notas superiores a 20. Para intentar evitarlo, se pueden buscar otras ponderaciones… aunque no siempre es posible.
Este tipo de manipulaciones puede hacer dudar de que sea posible medirlo todo. Lo importante probablemente sea obtener una clasificación que se mantenga igual cualquiera que sea el baremo. Por desgracia, ¡tampoco eso es siempre posible!