En la prensa --------------
Figuras retóricas, ocurrencias ingeniosas o expresiones involuntarias: los sabrosos ejemplos siguientes ilustran, en distinta medida, la noción de autorreferencia.
A propósito del superordenador Jean-Zay instalado en el Idris (Orsay, Essonne), Libération se preguntaba aquel 18 de julio de 2019: «¿Cómo calcular el precio del cálculo?» En el mismo registro fonético (y semántico), el 28 de junio de 2019, Science & Vie nos informaba de que «la calclacita es un mineral que se forma en los cajones de roble de los coleccionistas de minerales». La sección «Cuestión de lógica» n.º 1111, publicada en Le Monde el 11 de septiembre pasado, se pregunta por 1111 y la divisibilidad por 11. El 12 de agosto, el diario vespertino anunciaba que «el museo de la robótica será construido por robots». Por último, Pour la Science titulaba, en junio de 2019: «La teoría de la evolución no deja de evolucionar.»
Los sucesos no se quedan atrás: France 3 lamentaba el 10 de julio pasado «un parque de bomberos cerca de Vierzon […] completamente destruido por el fuego». Unas semanas después, el 12 de agosto, Le Monde titulaba, a propósito de un drama ocurrido en los Alpes Marítimos: «Menton: un policía mata a un sintecho armado con un cuchillo que intentaba suicidarse.»
Preguntas sin respuesta ---------------------------