Este arte consiste sencillamente en unir puntos entre sí. Unos cuantos segmentos de recta, bien dispuestos, permiten sugerir visualmente envolventes de curvas. Parece que no existe una forma automática de realizar estos cuadros sobre papel, como puede hacerlo, por ejemplo, un instrumento de dibujo del tipo espirógrafo (Denys Fisher, 1965) para las rosetas.
Además de una buena dosis de paciencia, el aficionado debe proveerse de una tabla de madera, bastante cordel, clavos y un martillo. También resultarán útiles unas tijeras y material de dibujo (lápiz, regla graduada, compás y transportador).