El concepto de Voronoï–Delaunay presenta propiedades muy apreciadas en modelización (procesamiento de imágenes, redes…). Asocia diagramas de Voronoï y triangulaciones de Delaunay (véanse los recuadros). A partir de una muestra finita de puntos seleccionados sobre una superficie, las estructuras generadas por estos modelos son robustas, rápidas de determinar y contienen mucha información sobre esa superficie. Poseen además un evidente interés artístico y gráfico, que no ha pasado inadvertido al artista plástico nantés Bernard Cornet (**
https://bern-art-cornet.fr**).
Tangente: ¿Cómo se le ocurrió extraer de las matemáticas la materia de sus cuadros?
B. C.: Siempre he practicado el dibujo y la pintura; soy licenciado en Física y en Bellas Artes. De los primeros cuadros que representaban paisajes y escenas realistas, surrealistas o fantásticas, evolucioné hacia obras más bien postimpresionistas. Las creaciones semiabstractas me permiten liberarme progresivamente de la figuración. La búsqueda de nuevas formas no figurativas me llevó a inspirarme en las ciencias y las matemáticas, pero también en las artes digitales.
¿Puede explicar qué le llevó a utilizar la geometría de las celdas de Voronoï (véase el recuadro)?