**Rosetón de la fachada oeste de la iglesia de la abadía cisterciense de Notre-Dame de Beaulieu-en-Rouergue (Ginals, Tarn-et-Garonne), fundada en 1144. Parece que los constructores locales apreciaban especialmente el número 7, pues la nave se prolonga en un ábside de siete lados.**
La regla permite trazar la recta que pasa por dos puntos, mientras que el compás permite trasladar una misma longitud, trazar un arco de circunferencia o una circunferencia completa. La primera necesidad de los constructores era trazar una perpendicular, obtener un ángulo recto. Para ello utilizaban una de las siguientes propiedades geométricas:
• La mediatriz de un segmento —recta que pasa por dos puntos, cada uno equidistante de los dos extremos del segmento— es perpendicular a dicho segmento en su punto medio;
• En un triángulo, si la longitud del segmento que une un vértice con el punto medio del lado opuesto —la mediana— es igual a la mitad de la longitud de ese lado, entonces el ángulo en ese vértice es recto;
• En una circunferencia, si un triángulo tiene por vértices los dos extremos de un diámetro y un punto de esa circunferencia, entonces el ángulo en este tercer vértice es recto;