No fue hasta 2011 cuando se formalizó realmente un Taller de música potencial (www.oumupo.org). Entre sus miembros —investigadores, músicos y compositores— figuran Moreno Andreatta, Martin Granger, Tom Johnson y Valentin Villenave. Todos consideran que la música es una manera accesible, lúdica y expresiva de hacer matemáticas. Los «oumupianos» buscan inventar estructuras y formas nuevas, renovando los lenguajes puramente musicales o tendiendo puentes con distintos lenguajes: textos en lenguas extranjeras, grafismos, geometría, números… Además, la música suele ser un medio excelente para representar nociones abstractas y abordar problemas matemáticos a veces profundos. Muchos objetos matemáticos permiten componer música: los cuadrados mágicos, el triángulo de Pascal, la curva del dragón, los atractores, la simetría, la criba de Eratóstenes, los números primos, los fractales, los procesos estocásticos… ¡La exploración no ha hecho más que empezar!