Desde la costa de Perú y el norte de Chile, pasando por las tierras altas de Bolivia y Perú, las tejedoras comparten un método para organizar los hilos en la superficie de los tejidos, contándolos según diversos ritmos. Esta manera de proceder influye no solo en la textura o la calidad de la superficie de las telas, sino también en la construcción de los motivos y, por tanto, en sus formas.
Como todos los demás, los tejidos andinos se fabrican a partir de hilos de urdimbre, tensados en un telar, y de hilos de trama, que se introducen progresivamente de abajo arriba y de forma perpendicular entre los primeros. El telar andino básico está provisto de una fila de lizos y una barra separadora que permiten separar los hilos impares de los pares (véase el esquema de abajo). Es en el cruce de estos dos grupos de hilos donde las tejedoras realizan sus recuentos.
Los ligamentos básicos -------------------
Con un telar de este tipo, el ligamento (es decir, el cruce de los hilos de urdimbre y trama) más sencillo de realizar es el tafetán, en el que la trama pasa alternativamente por debajo de los hilos impares en un sentido y después por debajo de los hilos pares en el otro.