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Nacida el 23 de abril de 1935, Marcia Alper Ascher creció en Nueva York, en el distrito de Queens, más concretamente en el barrio de Middle Village. Dotada para las matemáticas desde muy temprana edad, fue trasladada de su escuela primaria a un centro para alumnos brillantes de Nueva York. Prosiguió sus estudios en el Queens College, dependiente de la City University of New York (a menudo abreviada como CUNY), donde conoció a quien sería su marido, Robert Ascher.
En 1956, ambos se incorporaron a la Universidad de California en Los Ángeles, donde Marcia obtuvo una maestría en matemáticas. En 1960, Robert consiguió un puesto en antropología en la prestigiosa Universidad Cornell. Marcia, por su parte, se incorporó al departamento de matemáticas del Ithaca College, cuya fundación ayudó a impulsar.
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Marcia Ascher en 1996.

Trabajó allí hasta su jubilación en 1995 y falleció en 2013, unos meses antes que su marido. Juntos aunaron las matemáticas y la antropología para interesarse por problemas matemáticos (ya en 1963 publicaron un artículo titulado *Chronological Ordering by Computer) y luego, entre otras cosas, por los quipus*. Tras estos primeros trabajos en común, Marcia prosiguió sola por la senda de la etnomatemática, con dos libros que hoy se consideran fundamentales en este campo.
Un libro fundacional ------------------
En Ethnomathematics. A Multicultural View of Mathematical Ideas, publicado en 1991 (Mathématiques d’ailleurs. Seuil, 1998), Marcia Ascher explora las ideas matemáticas fuera de las culturas occidentales. Así, se interesa por los inuit, los navajos y los iroqueses de América del Norte; los incas de América del Sur; los malekula, los warlpiri, los maoríes y los habitantes de las islas Carolinas de Oceanía; los tchokwe, los buslioong y los kpelle de África.
Uno de los aspectos importantes para ella es hacer entender que no se puede juzgar una cultura por su grado de avance matemático, que los occidentales suelen imaginar como una línea recta en la que uno se sitúa más o menos lejos. Al contrario, las matemáticas adoptan múltiples formas y no siempre pueden compararse de una cultura a otra, del mismo modo que no podría decirse que una literatura está más «avanzada» que otra.
Describe así los números, su denominación y su representación, y muestra después cómo distintas culturas han reflexionado sobre problemas similares a los de los grafos eulerianos —aunque con sus propios conceptos y enfoques—, sobre sistemas de parentesco complejos que pueden abordarse mediante la teoría de grupos, sobre juegos de estrategia y azar, así como sobre la organización del espacio y el tiempo.
La universalidad de las matemáticas --------------------------------
Publicado en 2002, Mathematics Elsewhere. An Exploration of Ideas Across Cultures da continuidad al libro anterior con estudios sobre otros pueblos. La obra comienza con un análisis de la lógica de la adivinación en tres culturas diferentes, a través de los procesos subyacentes de aleatorización. Lo que interesa entonces a la autora son los mecanismos matemáticos, muy complejos, que permiten crear el azar. A continuación aborda el tiempo y las cuestiones relativas al calendario. Un capítulo impresionante está dedicado a las cartas náuticas de los navegantes de las islas Marshall.
Estos distintos ejemplos pretenden mostrar la universalidad del pensamiento matemático e insisten en que las personas siempre han «matematizado» y actuado como «matemáticos», desarrollando sus ideas mucho más allá de la solución de sus problemas iniciales.