El número de oro, esa «joya de la geometría», como lo llamaba Kepler, parece estar presente en todas partes: desde las construcciones geométricas hasta las proporciones de los cuadros de grandes maestros o las normas estéticas de los edificios. ¿De dónde procede este entusiasmo y qué hay realmente de cierto en el uso de este número, especialmente en arquitectura?
Entre los antiguos ----------------
Mucho antes de que los griegos otorgaran al número de oro un estatus «oficial», nuestros antepasados supieron dividir empíricamente un círculo en cinco partes iguales y construir después pentágonos o dodecágonos regulares aproximados, construcciones todas ellas en las que interviene φ. Al margen de estas construcciones planas, se dice que este número mítico también podría intervenir en algunos monumentos. Es el caso de la pirámide de Keops, construida hacia 2560 antes de nuestra era. El historiador griego Heródoto (hacia –480; hacia –425) podría haber relatado lo que unos sacerdotes egipcios le habrían dicho sobre la construcción de esta pirámide: sus proporciones serían tales que el cuadrado construido sobre su altura tendría la misma área que una de sus caras triangulares.

Las proporciones de la pirámide de Keops.