El matemático alemán Georg Cantor nació en Rusia, de padres daneses. Desde 1856 vivió en Fráncfort. Su padre, protestante de origen judío, y su madre, católica, le transmitieron su pasión por la teología medieval, probablemente responsable de sus complejos argumentos sobre la continuidad y el infinito. Estudió en Zúrich y después en Alemania, en Berlín. Allí asistió a las clases de Weierstrass, padre del análisis moderno, y de Kummer y Kronecker, ambos grandes especialistas en teoría de números. Completó su formación con estudios de física y filosofía.
Tras un semestre en la Universidad de Gotinga, defendió en 1867 su tesis doctoral, probablemente uno de los últimos textos matemáticos escritos en latín: In re mathematica ars propendi pluris facienda est quam solvendi («En matemáticas, el arte de calcular es más importante que el de resolver»). En 1869 obtuvo una plaza de profesor en la Universidad de Halle, que no abandonó hasta 1905, cuando dejó de enseñar.
Georg Ferdinand Ludwig Philipp Cantor (1845—1918).