Uno de los acertijos más antiguos parece ser la construcción del Lo-shu, un cuadrado mágico de orden 3 concebido en China mucho antes de nuestra era, hace más de cuatro mil años según la leyenda.
En este cuadrado, los números del 1 al 9 se distribuyen de tal manera que la suma de los tres números de una fila, una columna o una diagonal es siempre la misma: 15. Aunque la pura belleza de este objeto matemático, único de orden 3, salvo rotaciones y simetrías, sin duda proporcionó placer estético a su creador, posteriormente fue recuperado por magos y ocultistas de toda laya, de ahí su calificativo de «mágico» (véanse nuestros dosieres «La aritmética de los cuadrados mágicos», Tangente 161, 2014, y «Cuadrados mágicos», Tangente 196, 2020).
En China, en Grecia, en la India… ----------------------------
La antigüedad y la sencillez de esta configuración no impiden en absoluto que aficionados contemporáneos descubran en ella nuevas relaciones. Las siguientes igualdades fueron publicadas en 1970 por R. Holmes en Mathematical Gazette: