La escritura de una fracción, como 31/12, no siempre permite hacerse una idea clara de su valor. Para ello, podemos recurrir a su desarrollo decimal efectuando la división del numerador entre el denominador.
En nuestro ejemplo, resulta lo siguiente:
Puesto que, a partir de cierto momento, el resto siempre es igual a 4, la cifra 3 aparecerá en cada nueva cifra decimal del cociente. Así, la fracción 31/12 admite un desarrollo decimal infinito, 2,5833333…, en el que la cifra 3 se repite sin fin. Más rigurosamente, este desarrollo se escribe 2,583‾2,58\overline{3} para indicar la repetición periódica de la cifra 3. Dicho de otro modo, se tiene la igualdad 31/12=2,583‾.31/12 = 2,58\overline{3}. Probemos ahora con otra fracción, 75/34. El comienzo de la división de 75 entre 34 da el cociente
2,2058823529411764705882352941176470588235294117647…