El censo de población se realiza a partir del registro de direcciones: un encuestador comprueba en cada dirección de la lista exhaustiva cuántas personas viven allí. Así también se puede contar el número de animales domésticos. Pero ¿cómo contar los animales salvajes?
La primera respuesta es que, por definición, no se puede «contar» una población de animales salvajes cuyos individuos no pueden observarse todos al mismo tiempo. ¿Cuántas ardillas hay en Central Park? ¿Cuántos jabalíes en el bosque de las Ardenas? ¿Cuántos salvelinos alpinos en el lago de Annecy? No podemos saberlo exactamente, pero sí podemos estimarlo. Para ello, puede aplicarse un método estadístico llamado captura‒marcado‒recaptura.
Los métodos de captura‒recaptura ---------------------------------
La primera etapa del método es la fase de captura: se capturan (¡sin herirlos!) c individuos de la población objeto de estudio. A continuación se pasa a la segunda fase, el marcado: se coloca una marca no perturbadora pero duradera en los individuos capturados. Después se libera a los individuos capturados y marcados en su medio inicial, donde se mezclarán con la población total. Se procede entonces a una recaptura: se extraen r individuos de la población y se observa cuántos de ellos llevan la marca de la primera captura. Hay m. Podemos entonces estimar N, la población total, mediante el valor N^\widehat{\mathrm{N}}, igualando la proporción de individuos marcados en la muestra (m / r) con la correspondiente en la población (c / N^\widehat{\mathrm{N}}).
Tenemos mr=cN^\frac{m}{r}=\frac{c}{\widehat{\mathrm{N}}}, es decir, N^=crm\widehat{\mathrm{N}}= c\frac{r}{m}.