Otra faceta de la geometría discreta consiste en estudiar los objetos de la geometría euclidiana desde otra perspectiva. Así, un pentágono puede considerarse como un conjunto de cinco puntos del plano discreto y cinco segmentos. La combinatoria ocupa, por tanto, un lugar especial al relacionar un objeto de la geometría euclidiana con los números enteros, lo que establece vínculos con la aritmética. Por ejemplo, podemos preguntarnos por la existencia de puntos de coordenadas enteras en una recta dada (véase el artículo
«Puntos enteros en una recta») o, como en este artículo, por la existencia de
n-polígonos con vértices enteros. Esta última cuestión, fácil de comprender, es muy difícil de resolver desde la geometría euclidiana, incluso para valores pequeños de
n, mientras que con las herramientas de la geometría discreta resulta muy asequible
, ¡y permite abordar simultáneamente todos los valores de
n!