Esta disciplina estudia dos grandes vertientes:
• descriptiva, que mide los fenómenos de salud en una población;
• analítica, que busca las posibles causas de las enfermedades.
Al estudiar fenómenos biológicos, hay que tener presente que no se deben al azar. Solo la multitud de combinaciones posibles da la ilusión de azar. Por tanto, las herramientas matemáticas, formalizadas para sucesos independientes, deben conservar su condición de modelos. Y los usuarios deben evitar una interpretación puramente matemática sin relación con la realidad sobre el terreno.