Se atribuyen a al-Zanjānī un libro de aritmética llamado
L’appui des arithméticiens, transmitido junto con
Balance de l’équation,, otros dos textos de aritmética —una epístola y un tratado sobre el «cálculo aéreo»,
véase el artículo—, un libro de geometría y un libro sobre la construcción del astrolabio. Conviene recordar que, en este contexto, la aritmética abarca un conjunto muy heterogéneo de enfoques del cálculo y de la teoría de números. Los maestros del cálculo como al-Zanjānī hacen precisamente de esta heterogeneidad la clave para desarrollar el álgebra: se trata de estudiar los números y las operaciones a fin de identificar los métodos aritméticos que pueden trasladarse al álgebra, y viceversa. Este enfoque ya era característico de los primeros textos de álgebra de al-Khwārizmī y Abū Kāmil. Hacia el año 1000, el matemático al-Karajī inauguró una nueva fase de esta tradición al abordar: