Hasta aquí, nada que se salga de lo habitual en este tipo de películas. Pero cuando el físico teórico sugiere empezar empleando un código binario, la respuesta de la lingüista —«primero intentaremos presentarnos antes de soltarles matemáticas»— deja entrever lo que vendrá después.
El guion de Premier Contact, adaptado del relato l'Histoire de ta vie de Ted Chiang (la Tour de Babylone, Folio, 2010), plantea cuestiones profundas sobre el lenguaje y la comunicación. Llega incluso a desmenuzar la hipótesis de Sapir-Whorf, según la cual la lengua condiciona el pensamiento de quienes la hablan. El director, que dudó entre dedicarse al cine o emprender una carrera científica, lamenta que las ya apasionantes escenas de análisis de la lengua extraterrestre no se hayan podido desarrollar más.
La película evita las caricaturas tanto de los militares (Forest Whitaker está excelente) como de los científicos. Con un final inesperado, efectos muy sobrios, imágenes magníficas y una banda sonora cuidada, merece la pena verla.