De Pierre-Simon Laplace se suele recordar su ateísmo y su auténtica profesión de fe en una visión resueltamente determinista del universo. Al mismo tiempo, el científico francés contribuyó de manera notable al desarrollo del cálculo de probabilidades.
Del determinismo a las probabilidades --------------------------------
Curiosamente, la afirmación del determinismo del matemático normando aparece precisamente en la introducción de su Essai philosophique sur les probabilités (véase el artículo « El filósofo del azar »). En la primera sección de su introducción, titulada « De la probabilidad », precisa, en efecto:
« Debemos considerar, pues, el estado actual del universo como efecto de su estado anterior y como causa de lo que ha de seguir. Una inteligencia que, en un instante dado, conociera todas las fuerzas que animan la naturaleza y la situación respectiva de los seres que la componen, […] abarcaría en una misma fórmula los movimientos de los cuerpos más grandes y los del átomo más ligero: nada sería incierto para ella. »
La mecánica cuántica, que se desarrollaría más de un siglo después, refutaría, como sabemos hoy, este punto de vista demasiado radical. Pero resulta interesante comprender por qué Laplace, tan determinista, se interesó tanto por el cálculo de probabilidades. Ya en 1772, a los 22 años, se dio a conocer con la publicación de un primer Mémoire sur l’analyse des hasards, seguido un año más tarde de un segundo, con un título igualmente evocador: Mémoire sur la probabilité des causes par les évènements. Treinta y siete años después, en 1810, regresó con fuerza a la teoría de probabilidades con un Mémoire sur les approximations et leur application aux probabilités, seguido, dos años más tarde, de su obra maestra, su Théorie analytique des probabilités (véase el artículo « Las probabilidades y su metafísica »).