Durante los cuatro siglos de la dinastía Han (del 206 antes de Cristo al 220 después de Cristo), se desarrolló la voluntad de constituir un corpus de conocimientos para los siglos venideros, del que nos han llegado muy pocos elementos (
véase el artículo «Fuentes y variedad de las llamadas matemáticas chinas»). Solo en 1984 se descubrió el
Libro de los procedimientos matemáticos (
Suanshushu), antecedente de los
Nueve capítulos (
Jiuzhang Suanshu) en varias décadas. Se trata de un manuscrito dedicado principalmente a la gestión administrativa. Otra obra de referencia de la misma época es el
Gnomon de los Zhou (
Zhoubi Suanjing), que aborda las matemáticas relacionadas con el calendario, la topografía y la astronomía. Estos dos tratados representan los dos componentes que forman el tratado de los
Nueve capítulos, y fueron escogidos para integrar un conjunto de diez textos, los
Diez clásicos de las matemáticas, destinado a servir como manuales de matemáticas para la enseñanza estatal. En todas estas obras se da por supuesto el conocimiento de los algoritmos relativos a las operaciones básicas (+, -, ×, /) en una representación posicional y decimal de los números enteros (
véase el artículo «Contar en chino»). La versión que poseemos está enriquecida con el valioso comentario escrito por Liu Hui en 263.