¿Por qué menos por menos da más? Para resolver este primer misterio, trasladémonos a un mundo más gráfico: el de la recta orientada de los números reales («orientar» significa, etimológicamente, «girar hacia Oriente», es decir, hacia la derecha en la rosa de los vientos).
Elegimos un origen O. A cada número real m podemos asociarle un punto M tal que el valor algebraico OM‾\overline{OM} sea igual a m. Incluso podemos asociar a m el vector OM→\overrightarrow{OM}.

Asociación del punto M al número real *m*