Cuando hablamos de la lejanía entre dos objetos «relativamente próximos», nos referimos a la distancia euclidiana. Sin embargo, cuando evocamos la distancia entre dos ciudades, no se trata en absoluto de ella. Habida cuenta de la redondez de la Tierra, la distancia en línea recta designa la longitud de la menor de las dos partes del círculo máximo terrestre que une ambos lugares (véase
En Bref « Distances sur une sphère »). La que proporciona el GPS de su coche, por su parte, tiene en cuenta el trazado de las carreteras (véase
En Bref « Le GPS et le plus court chemin »). Pero ¿qué interés tiene desarrollar la noción de distancia en matemáticas?