
El elipsoide de revolución se obtiene al hacer girar una elipse alrededor de uno de sus dos ejes.

La superficie que nos resulta más familiar, la que recorremos a diario, plantea muchas preguntas: ¿cuál es exactamente la forma de la Tierra? No es exactamente una esfera ni un elipsoide. Este objeto irregular, el geoide, posee propiedades a veces sutiles. Entrevista a un especialista en la materia.



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Comprender la forma del planeta en el que vivimos y representarla después es una aventura que se remonta a la más remota Antigüedad. En cada etapa, el modelo se ha perfeccionado y se ha aproximado al que tenemos hoy: el geoide.

Las leyes de Kepler y la de la gravitación permitían predecir la posición de los planetas con el paso del tiempo. Sin embargo, Júpiter y Saturno se permitían ciertas desviaciones que se intentó explicar en vano. Laplace fue quien sacó a la luz el fenómeno subyacente de las resonancias.

¿Cómo medir la distancia que nos separa de los distintos planetas del sistema solar? Podemos usar una misma unidad de referencia, por ejemplo la distancia entre la Tierra y el Sol. Pero ¿cómo estimarla? La historia de estos cálculos se remonta al menos a los sabios de la Antigüedad.

El nacimiento del «caos determinista» se debe al trabajo de Henri Poincaré, que participaba en un concurso convocado por el rey Óscar II. La memoria del matemático francés pasará a la historia por contener un error importante... y extraordinariamente fecundo desde el punto de vista científico.
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