El recuento en Francia: el punto de vista de un belga --------------------------------------------------
¿Son conscientes los franceses? Su sistema de numeración combina las bases 10 y 20. Cuentan en base 10 hasta el 69 y, a partir del 70, pasan a la base 20. Históricamente, la base 20 sería una herencia de nuestros antepasados galos. Este tipo de recuento ha dejado huellas incluso en Bélgica, como el 80 («cuatro veintenas»), aunque nuestros amigos suizos prefieren octante o, mejor aún, huitante. La base 20 aparece en Molière (Frosine, en L’Avare, dirigiéndose a Harpagón: «Pero pasaréis de las seis veintenas»), en François Villon (al citar el cuerpo de los Onze-Vingts, formado por los doscientos veinte sargentos de la guardia real, en el Testament CVII) y también en la denominación «hospital de los Quinze-Vingts» (un centro sanitario, aún en funcionamiento en la rue de Charenton de París, que contaba con trescientas camas cuando entró en servicio).
Pero ¿hemos reflexionado ya lo suficiente sobre los problemas que plantea este tipo de sistema mixto? ¿Cómo anotar un número de teléfono de ocho cifras que se dicta «cero seis sesenta diez sesenta diez»? Por no hablar del niño a quien, para expresar 98, se le dicta «cuatro veintes diez ocho»: oye 4, 20 y después 10, ¡y debe escribir «9»! Dejemos la palabra a uno de los mayores especialistas franceses en didáctica, Guy Brousseau, que ha estudiado el tema y cuya conclusión se expresa por entero en esta última afirmación: «El uso de “sesenta y catorce” y otros “cuatro veintes diez siete” (peores aún) retrasa a los niños de 6 años al menos dos meses con respecto a aquellos que disponen de un sistema más razonable.»
Conversión desde el lenguaje hablado: un algoritmo ingenuo -------------------------------------------------------