Las funciones trigonométricas desarrolladas en el siglo 16.º, al igual que los logaritmos introducidos en 1614 por John Neper, permitieron avances espectaculares en astronomía… y, por tanto, en navegación, pues entonces la observación de los astros permitía a los marinos orientarse. Entre dos valores conocidos de estas funciones se recurría a la interpolación lineal; es decir, se consideraba que la función era lineal —un segmento de recta— entre ambos valores. Evidentemente, no es así.

John Neper (1550‒1617).

A la izquierda: Isaac Newton (1643‒1727). A la derecha: René Descartes (1596‒1650).