El británico Lewis Carroll no solo fue un autor de éxito, sino también profesor de matemáticas. Fotógrafo aficionado, fue asimismo inventor. Creó así un «juego de lógica» (véase Lewis Carroll, vers la logique moderne, en Les Ensembles, Bibliothèque Tangente 61, 2017). En este juego se aprende a manejar silogismos (razonamientos formados por dos premisas y una conclusión), como el siguiente.
La acción transcurre en una asociación abierta a italianos y extranjeros, adultos y menores. En la asamblea general, cada miembro puede estar presente o ausente, lo que da lugar naturalmente a las tres categorías «italiano / extranjero», «adulto / menor», «presente / ausente». En una asamblea de sección de esta asociación se plantea la siguiente situación:
Premisa 1 (mayor): Ningún italiano está ausente.
Premisa 2 (menor): Todos los adultos están ausentes.
¿Podemos deducir entonces la conclusión: «Todos los adultos son extranjeros»?