En 1824, Abel logró demostrar que la ecuación general de quinto grado no es resoluble por radicales. Ignoraba que el matemático italiano Paolo Ruffini había «demostrado» este teorema en 1799. La memoria de Ruffini, de lectura extremadamente difícil, escrita en italiano y criticada en algunos puntos esenciales, no fue apreciada en su justa medida hasta mucho más tarde, por Cauchy.

Paolo Ruffini (1765–1822).

Niels Henrik Abel (1802–1829), fotografiado por Johan Gorbitz.