Desde fuera, no parece gran cosa. Entre cuatro y seis personas con un extraño casco en la cabeza, que parecen mirar al vacío. Un mediador que explica un misterioso «movimiento browniano» y una invisible «tabla de Galton», y participantes que siguen las explicaciones, se desplazan y hacen gestos en el aire. Alrededor, un gran hangar o un aula, pero nada que evoque las matemáticas.
Para entender qué ocurre, hay que ponerse un casco HoloLens, una especie de grandes gafas con pantallas que se colocan sobre la nariz. Pero, vista desde dentro, la experiencia es muy distinta: las gafas permiten visualizar grandes objetos virtuales en tres dimensiones. Aunque la sala esté a oscuras, a través de las gafas todo se ilumina. Podemos acercarnos a estos objetos virtuales, alejarnos de ellos, rodearlos, pulsar sobre ellos con los dedos… Pero, sobre todo, estas gafas permiten seguir viendo el entorno real: vemos a los demás participantes en la experiencia y al mediador, que guía al pequeño grupo por este universo aumentado. El contenido también se aclara, pues los hologramas del casco ilustran el movimiento browniano, la tabla de Galton y muchos otros conceptos, unas veces matemáticos y otras físicos. Esta experiencia es Holo-Math.
La realidad mixta -----------------------
Holo-Math es mediación científica en realidad mixta, una tecnología nueva, muy innovadora y aún poco extendida. Visibles en los salones de nuevas tecnologías y en los estudios de desarrollo de videojuegos, los cascos HoloLens, desarrollados por Microsoft, siguen siendo poco conocidos por el gran público. Sin embargo, la experiencia Holo-Math se dirige precisamente a ese «gran público» e invita a quienes la prueban a ponerse estas gafas para visualizar las matemáticas de otra manera. Holo-Math nos lleva así «al otro lado del espejo», a un universo inspirado en Alicia en el país de las maravillas de Lewis Caroll, para explorar un jardín donde todo es matemático: flores que representan las cónicas y otras inspiradas en los teselados de Penrose (véase Tangente 198, 2021), un árbol de probabilidades… La continuación de la experiencia consiste en un zoom hacia lo infinitamente pequeño: paso a paso, el mediador lleva a los participantes hasta una escala microscópica para sumergirse en el movimiento browniano de una partícula de polen. Las explicaciones se completan con algunas imágenes históricas y con una segunda interacción, más lúdica, ante una tabla de Galton gigante cuyo objetivo es ilustrar la ley de los grandes números. Al final de la actividad, tras una experiencia de unos veinte minutos, el regreso a la realidad brinda la ocasión de preguntarse por las aplicaciones de estos conceptos matemáticos abstractos en nuestra sociedad y en la vida cotidiana.