Denotamos por |A| el cardinal de un conjunto finito A, es decir, su número de elementos.
Así, |A1 ∪\cup A2| = |A1| + |A2| − |A1 ∩\cap A2|,
|A1 ∪\cup A2 ∪\cup A3| = |A1| + |A2| + |A3| − (|A1 ∩\cap A2| + |A2 ∩\cap A3| + |A1 ∩\cap A3|) + |A1 ∩\cap A2 ∩\cap A3|, y así sucesivamente.
Esta fórmula también se conoce como el principio de inclusión-exclusión. Se aplica a problemas de recuento, entre los que el problema de los sombreros constituye un ejemplo emblemático: una vez que se han tomado al azar los sombreros de un grupo de n personas, ¿cuál es la probabilidad de que nadie se marche con su propio sombrero? Si A*i es el suceso «la persona i se ha marchado con su sombrero», la fórmula de la criba de Poincaré permite establecer que esta probabilidad tiende a 1/e* (aproximadamente, un 36,8 %).