Para simplificar, podemos llamar imagen a toda representación de un objeto, vivo o no, o de un concepto. Estas representaciones pueden adoptar múltiples soportes; dar una lista completa de ellos parece imposible, tanto más cuanto que una imagen puede ser mental, conceptual o incluso metafórica.
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El césped digital de la exposición «XYZT, les paysages abstraits»

reacciona al paso de los visitantes.
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Modelo numérico de un sistema de partículas.

De la sombra al fantasma de un original ideal -----------------------------------------
Etimológicamente, el término «imagen» deriva del latín imago, cuyo significado ha variado a lo largo de los siglos. En él reconocemos la raíz indoeuropea «im», que también aparece en el verbo «imitar». Cicerón (−106, −43) utilizaba el término en un sentido muy próximo al actual para designar toda representación de una persona o de una cosa. Pero Plinio el Joven (hacia 62, hacia 114), más de un siglo después (en una carta a Sura), también lo empleaba para designar un fantasma…
El concepto de imagen se estudia en la República de Platón (libros VI y VII). En ella, Sócrates dialoga con su discípulo Glaucón, también filósofo y músico, para evocar las imágenes como copias (imitaciones) de un original ideal. El traductor Léon Robin (Platon, œuvres complètes I, Pléiade) utiliza alternativamente ambos términos para precisar mejor el pensamiento del maestro: «Por copias entiendo, en primer lugar, las sombras proyectadas; en segundo lugar, las imágenes reflejadas en la superficie del agua o en la de todos los cuerpos que son a la vez compactos, lisos y luminosos, junto con todo lo que está constituido de la misma manera.»