Marie Jean Antoine Nicolas de Caritat, marqués de Condorcet, nació el 17 de septiembre de 1743. Era hijo de un oficial de caballería destinado en Ribemont, en el actual departamento de Aisne, cuando vino al mundo. Su padre murió poco después de su nacimiento y su madre, muy beata, lo consagró a la Virgen María y se comportó de forma excesivamente protectora: no dejaba que su hijo jugara con otros niños, lo mimaba en exceso y, hasta los 8 años, lo vestía de blanco y con vestido, como era costumbre entonces para los bebés.
Su madre hizo que lo educaran los jesuitas. Tras recibir clases de un preceptor, Condorcet ingresó a los 11 años en el colegio jesuita de Reims y, a los 15, en el colegio de Navarra de París. Quedó marcado por la brutalidad de la educación que recibió, a menudo basada en la humillación. Sin embargo, aquel centro era muy innovador en materia de enseñanza: bajo el impulso de Jean-Antoine Nollet, las materias científicas se impartían en francés y no en latín.
Condorcet mostró sus primeras aptitudes matemáticas al defender, a los 16 años, una tesis de análisis, diez meses después de ingresar en el colegio de Navarra. Los miembros del tribunal, entre ellos Jean le Rond d’Alembert, Alexis Clairaut y Alexis Fontaine, admiraron mucho una exposición tan brillante e imaginaron ya a su autor como futuro colega en la Academia de Ciencias.
Retrato de Condorcet atribuido a Jean-Baptiste Greuze (hacia 1790).