A partir de los números de los chasis y motores de los tanques capturados o destruidos, así como de las ruedas y los neumáticos, fue posible reconstruir la secuencia de producción de estos vehículos.
Los tanques alemanes pueden llevar números de serie del 1 al N, donde N es el número total de tanques. El objetivo es, por tanto, estimar N. Para ello, los estadísticos utilizaron material capturado al enemigo. Veamos un ejemplo: se dispone de cinco números de serie de tanques: 30, 51, 43, 92 y 26. Denotamos con k el tamaño de la muestra (aquí, k = 5) y con m el valor máximo (aquí, m = 92). Entonces, un «buen» estimador del número N de tanques es N\ = m – 1 + m/k. En nuestro ejemplo, obtenemos N\ = 92 – 1 + 92/5 = 109,4, es decir, aproximadamente 109 tanques.
Se trata de una estimación puntual, es decir, del valor «más probable» de N a partir de una muestra de tamaño k. Con una probabilidad del 95 %, el número desconocido N es inferior a 20 m1/*k. La precisión del estimador N\ aumenta rápidamente con el tamaño de la muestra k de que disponemos: la cota vale 20m para k = 1, pero solo 1,35m para k = 10.